Memoria Historiográfica.
Década de 1785
La formación de la Finca Antonete
Se inscribe en el fenómeno de la consolidación de las grandes explotaciones agrarias de la burguesía agraria e hidalguía local a finales del Antiguo Régimen. Su hito fundacional se sitúa en 1785, periodo de expansión económica bajo el reinado de Carlos III, cuando la familia Mena y Villaseñor —estirpe de hidalgos de sangre con notable presencia en los padrones de nobleza de Tarazona de la Mancha— consolidó esta propiedad como una unidad de producción latifundista de referencia.
Estructura económica y productiva
A diferencia de las pequeñas suertes de tierra comunales, la Finca Antonete fue diseñada como una hacienda de explotación integral. Su viabilidad económica se cimentó en el aprovechamiento extensivo del secano manchego, estructurado bajo la clásica tríada mediterránea:
Evolución y significación histórica
El complejo arquitectónico de la finca responde a una tipología de casa de labor señorial, donde la zona residencial (zona noble) se integra con las áreas funcionales. Durante el siglo XIX, la propiedad logró sortear las tensiones de las desamortizaciones gracias a su naturaleza de propiedad privada consolidada, manteniendo su integridad territorial y su nombre —un hipocorístico derivado de los sucesivos herederos llamados Antonio dentro del mayorazgo de los Mena—.
El Linaje y la Heráldica:
Los Mena y Villaseñor
La importancia de la Finca Antonete radica en que no fue una construcción de "labradores ricos", sino de hidalgos de sangre. El apellido Mena, de origen cántabro pero asentado en la Mancha tras la Reconquista, portaba un escudo de armas que simbolizaba su estatus:
Blasonamiento: En campo de plata, un árbol de sinople (verde) y, arrimados al tronco, dos leones de gules (rojo) rampantes.
Significado: Este escudo, que solía presidir la entrada principal o las chimeneas de la zona noble, indicaba que el propietario tenía exención de impuestos y el derecho a portar armas, diferenciando la finca de cualquier otra explotación común.
Los Villaseñor, por su parte, aportaron el vínculo con la nobleza de Toledo, reforzando el prestigio de la propiedad.
Referencia Documental:
El Catastro de Ensenada (1752-1753)
Aunque la casa actual data de 1785, los registros previos de la familia en el Catastro del Marqués de Ensenada para la Villa de Tarazona ya prefiguraban este dominio. En las "Respuestas Particulares", los Mena figuran como uno de los mayores propietarios de suertes de secano.
Dato de rigor: En los folios de la época se describe la transición de sus tierras hacia el policultivo de calidad.
Estado Actual
De la tradición a la innovación
Tras superar dos siglos como el motor agrícola de la comarca, la Finca Antonete llega a la actualidad conservando su valor tipológico original. Su importancia hoy no radica solo en su antigüedad, sino en su condición de "hito geográfico" y cultural. Representa el último gran ejemplo de arquitectura civil ilustrada en el extrarradio de Tarazona, posicionándose como un activo patrimonial único con capacidad para albergar proyectos de vanguardia que respeten su histórica sobriedad manchega.
El Mayorazgo
El porqué del nombre "Antonete"
El nombre de la finca no es una marca comercial, sino una institución familiar. En el siglo XVIII, las propiedades se vinculaban a un mayorazgo, donde el hijo varón primogénito heredaba el grueso de las tierras para no fragmentar el patrimonio.
A través de tres generaciones consecutivas, los herederos principales fueron bautizados como Antonio. En el habla cotidiana de la Mancha de 1700, el sufijo "-ete" era un apelativo de confianza y distinción para el "señorito" o heredero de la casa. Así, "La Casa de Antonete" pasó de ser un nombre familiar a una designación geográfica oficial en los mapas de la comarca.
Presentar la Finca Antonete es presentar una Hacienda de Linaje.
No están ante una propiedad rural genérica, sino ante el último gran mayorazgo de Tarazona de la Mancha, respaldado por heráldica, títulos de hidalguía y una tradición de secano que ha permanecido inalterada desde el reinado de Carlos I.